Contador de Marfil

CEYLAN S.XVI-XVII

Madera de teca
Marfil
Plata (?)

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Pequeña caja a semejanza de escritorio formada por seis cajones el superior más grande y los demás de menor tamaño y que se cierra al centro mediante dos puertas. Tanto los cajones como los costados, la cara superior y la tapa llevan una gruesa moldura del mismo material, subrayando las superficies lisas, todas ellas con clavos de marfil. Tres bisagras de plata sujetan a cada lado la doble tapa frontal, mientras que los cajones ostentan tiradores de anillas sobre una flor polilobulada plana, que se repite como fijación de las asas de los costados. El armazón y las divisiones son de madera de teca. Cuatro patas de bola achatadas van insertas en la solera también en teca. Pese a algún desperfecto o sustitución de la chapa de marfil , se encuentra en excelente estado.

Este pequeño mueble representa un modelo simplificado de las arquetas de marfil tallado realizadas en Ceilán a partir de la llegada de los misioneros portugueses en 1505, quienes utilizaron artefactos visuales europeos, atriles, cruces, ostiarios, arquetas etc. para hacer entender a sus habitantes la presencia del cristianismo. Los artesanos cingaleses emplearon sus técnicas tradicionales en la decoración de los elementos de mobiliario litúrgico allí llevados. Estudiados por extenso aquellos del siglo XVI, el comercio de este tipo de piezas continuó a partir del siglo XVII con piezas más simples con menor decoración. Exteriormente responden a los tipos simplificados realizados en los talleres alemanes del siglo XVII, si bien estos iban profusamente decorados en su interior con otros materiales como el esmalte e incluso las piedras duras. El ejemplar que se estudia, pertenece ya a un estadio avanzado del trabajo para la exportación, presentando todas sus superficies lisas. Los frentes de sus cinco gavetas resaltadas por molduras de tres secciones cortadas a bisel y sujetas por clavos de marfil de cabeza visible, del mismo modo que los alemanes comentados y sus tiradores de anilla de plata sobre una flor polilobulada responden a la forma de hacer tradicional de Ceilán, como se aprecia en las tallas en marfil de los otras dos piezas estudiadas, el mango del martillo y la caja de escritura.

Esta arqueta responde a un momento más tardío en el que construyeron arquetas basadas en formas occidentales decoradas con follajes y escenas narrativas.

El prototipo podría responder a la conservada en el Victoria & Albert Museum (Inv. 1067-1855) si bien aquella responde a las realizadas sobre grabados europeos, casi siempre reproduciendo a Adán y Eva. Algunas de ellas una en el Gemeentemuseum de La Haya (O12-1978) y otra en el Hermitage (E-7583) fueron adquiridas por Pedro el Grande en 1716 de un coleccionista holandés.

Los métodos de construcción de estas piezas estaban estandarizados, al igual que las dimensiones y la temática, lo que sugiere la actividad de talleres especializados. Las primeras referencias literarias pertenecen a la segunda mitad del XVII cuando François Valentijn que hablaba de la labor de los artesanos locales “escritorios completamente recubiertos de marfil y tallados ingeniosamente” reproduciendo girasoles y tulipanes.

La madera empleada podría identificarse como Pamburu o Meela según el catálogo de maderas de Sri Lanka incluidos en una caja en el V&Amuseum, pero se puede incluir en el grupo más genérico de madera de teca.