Caballo Oriental y Músico

Nápoles. S.XVIII

Caballo Oriental (Atr. Nicola Vassallo)
Músico (Atr. Lorenzo Mosca)
Terracotta, madera y tejidos originales
76 x 25 x 56 cm

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La tremenda calidad técnica del animal  así como  sus rigurosas proporciones hacen que sea fácilmente atribuible al maestro Nicola Vassallo  (mediados del S.XVIII).

El cuerpo está modelado en terracotta y las patas son de madera (de forma que pueda sujetarse en la base). No se pueden eludir los diferentes ornamentos que revisten al corcel: la lujosa silla (de terciopelo con bordado aplicado y flecos de plata),  las herraduras (de hierro forjado) y los estribos (con un minucioso trabajo de cincelado)

Al tremendo dinamismo que transmite la postura del caballo (a trote), contribuye el mérito técnico de las crines al viento. Este gran naturalismo se completa con la elaboración de los ojos con pasta vítrea, lo que le otorga un gran realismo.

Respecto al exótico músico oriental,  cabe destacar la enorme maestría del modelado en la cabeza así como el virtuosismo en la talla de las manos .

Es el fiel naturalismo de los rasgos (con los mofletes hinchados, en acto de soplar la trompeta), la particularidad del ceño fruncido y la puntiaguda forma de las orejas, lo que nos lleva a la atribución del maestro Lorenzo Mosca como el artista de este magnífico “sonatore” oriental.

El interior es de la alambre y estopa, lo que permitía manipular y cambiar la posición de la figura.

La indumentaria, de ricos bordados aplicados ,también es original.

Estos músicos  de origen árabe eran frecuentes en los nacimientos napolitanos, formando parte del séquito de los Reyes Magos (junto a animales exóticos en jaulas, pajes o personajes cortesanos como la Giorgiana y el Giorgiano). Sin duda contribuían a otorgar cierto exotismo a la escena de la Natividad (muy acorde al afán por los viajes, y en concreto por Oriente ,que se generó a raíz de la Ilustración en el XVIII). Por otro lado, el lujo que rodeaba al séquito de los Reyes siempre ayudaba a  que compradores potenciales de estos exclusivos belenes (nobles y burgueses europeos sobre todo) se sintieran identificados con algunos personajes, que eran menos populares.

En conclusión, aquí les presento  dos figuras de una gran calidad y de primera línea que sin duda pueden rematar y dignificar las colecciones más importantes.

 Claudio Brandi