Círculo de Albert Eckhout

Retrato de niño

Brasil

S. XVII

Óleo sobre cobre

10,3 x 8,8 cm.

Provenance: España, colección particular.

Contexto Histórico:

En el siglo XVII los temas etnográficos fueron frecuentes en la pintura colonial holandesa. Las llamadas “pinturas de tipos” se enviaban a la metrópoli como vestigios de las diferentes razas que habitaban el Nuevo Mundo, así como de sus diversas formas de vida. Sin duda las colonias sudamericanas suponían un exótico panorama multicultural que en la Europa del empirismo cartesiano se recibía con gran curiosidad.

Entre 1637 y 1644, el príncipe Johan Maurits se estableció como gobernador de la provincia de Nieuw Holland, fundada en febrero de 1630 por la Compañía Holandesa de Indias Occidentales en la región que comprende las actuales ciudades de Recife y Olinda (y la isla de Antonio Vaz), al noreste de Brasil.

Volviendo al interés que suscitaba la vida en las colonias en Europa, no es de extrañar que este culto gobernante  no tardara en construir dos palacios con jardines botánicos y varios zoológicos.

Además, se encargó de contratar a diferentes académicos, científicos y artistas que viajaran a su peculiar reducto holandés, para estudiar los diferentes aspectos de su cultura.

Entre los artistas que formaban parte de la comitiva del príncipe holandés había varios pintores como Frans Post (c. 1612-1665) cuyos paisajes constituyen las primeras representaciones creadas in situ de las tierras americanas,  o Albert Eckhour (c.1610-1665), quien fue el primer artista en plasmar a los habitantes africanos del noreste de Brasil.

Éstos se llevaron a Brasil como esclavos, desde la zona comprendida entre el golfo de Guinea y el Congo.

Museo Nacional de Copenhague

En el Museo Nacional de Copenhague se puede encontrar una  serie de doce naturalezas muertas de gran tamaño pintadas por Eckbout, en las cuales se combinan frutas y verduras del Viejo y del Nuevo Mundo

En el mismo Museo, se conservan doce “retratos etnográficos” de los diferentes “tipos” raciales encontrados en Brasil, incluidos aquellos en los que se evidencia el mestizaje. Aunque es posible que estas pinturas se ejecutaran en Holanda, al regreso del artista tras su viaje a las colonias, es evidente que son producto de la observación in situ.

Un completo estudio etnográfico en el que se representan con gran dignidad figuras masculinas y femeninas e incluso, en ciertos casos, a sus hijos.

Niños muy similares al del pequeño retrato que aquí se presenta, que sin duda supone una fuente documental sin precedentes del interés mutuo suscitado entre el Viejo y el Nuevo Mundo.